Quinta Santero

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La de Santero es una historia de bisabuelos, una de las tantas que unieron en este país del sur de América a familias de España con las de Italia. Don Cristóbal Tejera, el gallego que sabía hacer vinos, se afinca en Canelones y vinifica las uvas de sus vecinos a partir de 1950. Don José María Santero, posiblemente oriundo del Piemonte, era productor granjero. Sus hijos, Mary Tejera y Dimar Santero, se unieron en matrimonio y Dimar pasó a aprender el oficio de su suegro, haciéndose vinicultor.
Allá por los 70, Dimar comienza a adquirir viñedos cercanos a la bodega, a realizar las primeras plantaciones de vid, y elaborar vinos con uvas propias. Con la reconversión, en 1982 se incorporaron Moscatel de Hamburgo, Tannat y Ugni Blanc. El crecimiento siguió hasta que en el año 1990 dejaron la venta propia para adherir a la cooperativa UVICAL (Unión de Vitivinicultores Cooperativa Agraria Limitada), que estaba en Paso Molino.