Algo de Pinot Noir

Esta variedad ha ido creciendo en demanda y aceptación del publico que ya lo toma como una elección en cada salida, por ello te compartimos algunas particularidades de esta uva.

 

Para comenzar vamos a reflotar aquella gran enseñanza transmitida por el Enologo Martin Viggiano en una de nuestras catas en el local de Ciudad Vieja cuando decía, en el mundo hay blancos, tintos y Pinot Noir, por ahi empieza la esencia de lo que te contaremos.

Pinot Noir

La Cepa Pinot Noir es la más fina y sofisticada de las variedades

Pinot Noir es el nombre de la variedad con la que se elaboran muchos de los vinos más famosos del mundo. Se pone cada vez más de moda entre los amantes del vino, su calidad crece al ritmo del consumo y el número de etiquetas se multiplica en el mercado. 

 

Para muchos consumidores y conocedores, la cepa Pinot Noir es algo así como el “lado femenino” de los vinos tintos.

Fue, es y siempre será una variedad muy especial, primero y principal porque es la columna vertebral (junto con el Chardonnay) del vino más famoso del mundo: el Champagne. 

Afortunadamente, también existen muchos otros ejemplares más accesibles que contribuyeron a que su fama se expandiera por todo el mundo como también en nuestro país.

La variedad Pinot Noir tiene su origen en la región de Borgoña, Francia, donde a lo largo de los años ha alcanzado grados sublimes de complejidad y fineza.

Sin embargo, esta cepa tiene una larga historia; si bien los archivos borgoñones la remontan al siglo XIV, la tradición la lleva incluso hasta la Galia romana, y esa antigüedad siempre fue acompañada de cierta inestabilidad genética que ha estado en el origen de numerosas mutaciones y de una gran sensibilidad a las enfermedades.

Los vinos elaborados a partir de esta variedad son delicados y sugestivos. Con su sensualidad característica, el Pinot Noir seduce tanto a conocedores como a quienes recién se inician en el mundo del vino. 

 

En primer lugar, se distingue por su color rojo pálido que es parte de su tipicidad; en esos tonos suaves es donde comienza a expresar su identidad. Sigue en sus aromas, que muchas veces no son definidos, sino que más bien se abren en un muy amplio abanico que incluye notas florales, frutales (frambuesa, cereza, mora o ciruela) y a veces minerales, en tanto que su crianza en roble permite percibir higos, vainilla y ciertos tostados. 

 

Si bien son muchos los perfiles que existen, todos son fascinantes y complejos: es que cuando un Pinot Noir es rico, es verdaderamente rico.